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jueves, 11 de mayo de 2017

El Románico Andaluz

Arquitectura románica en Andalucia
I
·         Iglesia de San Pablo (Úbeda)
·         Iglesia de Santa Clara (Baeza)

Escultura románica en Andalucia



Ejercicios
1.   El tema preferidos para decorar las portadas de la iglesias románicas es la crucifixión.
(V)          (F)
2. La plástica románica aparece como una suerte de modelo pedagógico para enseñar a los fieles las cuestiones más importantes de las sagradas escrituras.
(V)          (F)
3.   La escultura y la pintura en el románico son básicamente exentas.
(V)        (F)
4.  Lo importante de la plástica románica no es tanto cómo representar la imágenes, sino lo que se quiere contar con ellas.



viernes, 2 de diciembre de 2016

Los pueblos Prerromanos.

PUEBLOS PRERROMANOS DE ANDALUCÍA

Antes de la conquista romana (entre los siglos VIII y III a.C.) la Península Ibérica estaba habitada por numerosos pueblos prerromanos. Llegaron pueblos colonizadores procedentes del Mediterráneo Oriental. 
*      TARTESOS
El reino de Tartessos se desarrolló en las actuales provincias de Huelva, Sevilla y Cádiz a inicios del primer milenio a.C. Su capital estaba al norte de la desembocadura del GUADALQUIVIR. Tuvo por eje el río Tartessos: que los árabes llamaron Guadalquivir (río “grande”).
Según Estrabón, los habitantes de Tartesos, fueron los más cultos de los íberos, “poseyendo de tiempo antiquísimo escritos en prosa, poemas y leyes en verso que según ellos tenían 6000 años de antigüedad. El alfabeto era distinto del íbero y se conserva en monedas de distintas ciudades. 
Según escritores antiguos los tartesios eran expertos metalúrgicos, se cuenta que el país era rico en oro, plata y especialmente en cobre. Tenían una agricultura próspera con canales de riego, el olivo y la vid proporcionaban abundantes cosechas. También la ganadería era importante con ganado vacuno, caprino, ovino y porcuno. La obtención de sal era también pieza fundamental de la riqueza tartesia exportándose los salazones hasta la misma Atenas en el siglo V a. C., la pesca y especialmente los moluscos eran también objetos de consumo. Viajeros atrevidos, los redondos barcos tartesios llegaron a las islas británicas llevando calderos de bronce y escudos.

*      PUEBLOS COLONIZADORES
Eran fenicios, griegos y cartagineses en busca de metales. Sus aportaciones a la sociedad prerromana fueron: nuevos cultivos y técnicas agrícolas, difusión de técnicas artesanales, perfeccionamiento de la minería, introducción de distintos tipos de escritura y empleo de la moneda.
*      FENICIOS
En el siglo VIII a.C. los fenicios llegaron a las costas andaluzas. Lo  cierto es que los fenicios, atraídos por la enorme riqueza minera de este antiguo reino andaluz, fundan la ciudad de Gañir (Cádiz) hacia el año 1100 a. C., y poco después otras ciudades como Malaca (Málaga), Sexi (Almuñecar), Abdera (Adra)m y Ebyssis (Ibiza), y tras el comercio inicial se imponen militarmente a los tartesios en las zonas costeras que dominan, influyendo notablemente en la cultura tartésica, a la caída de Tiro en manos asirias en el 700 a. C., los tartesos recobran su total independencia apareciendo entonces la influencia griega, ya que numerosas expediciones focenses llegan a España fundando ciudades como Hemeroscopión (Denia), Mainake (al este de Málaga) y otras más por el Mediterraneo hispano.

*      GRIEGOS
En el siglo VI a.C. los comerciantes griegos se establecieron en Andalucía para comerciar. Trajeron especialmente vasijas de cerámica a través del puerto de Huelva. Proporcionaban cerámicas, vino y aceite a cambio de telas, sal y esparto.

*      CARTAGINESES
Entre los siglos IX Y III a.C. Su principal objetivo era el control del comercio de los metales. Reclutaron soldados para sus campañas militares. Iniciaron la ocupación de todo el territorio, lo que les llevó a enfrentarse a Roma.

*      ÍBEROS
La cultura Íbera se formó en el siglo VI a.C. Eran  pueblos que evolucionaron desde diferentes culturas precedentes como: los fenicios, griegos y cartagineses. Ocuparon el sur y levante español. Andalucía tuvo diferentes TRIBUS íberas que la poblaron.
*      DIFERENTES PUEBLOS QUE HABITARON ANDALUCÍA:


Andalucía tuvo diferentes tribus íberas, de la zona sur de este grupo, que la poblaron, después de la cultura tartésica y estos fueron:

TURDETANOS: En el valle del Guadalquivir. Son los más importantes.
TÚRDULOS: En Sierra Morena y en su parte cordobesa.
ORETANOS: En la parte de Jaén.
BASTETANOS. En el noroeste de Almería
BÁSTULOS: En la parte de Granada y la Penibética.

De todos los pueblos citados por los autores antiguos y que pertenecen al área íbera, los que tienen una mayor extensión e importancia son los turdetanos, término al que algunos autores, es una forma de denominación de los  tartesios. No obstante, tartesos, son los más antiguos pobladores del valle, siendo la palabra turdetano los que lo poblaron más tardiamente. Según Estrabón, turdetanos y turdulos son los mismos, pero Plinio y Polibio dicen que los turdulos habitaban al norte de los turdetanos, vamos en Sierra Morena. También puede ser que la palabra turdetania se refiera a la zona del valle donde no solo habitaban los  turdetanos, sino otros pueblos menores.
Se trata del pueblo más civilizado de la península a la llegada de los romanos. Contaban con alfabeto y gramática, cultivaban las artes y presumían de un legendario corpus legal en verso, al que otorgaban 6000 años de antigüedad (años que algunos corrigen por versos). Sociedad dividida en clases y estructurada en territorios a cargo de régulos, que vivían rodeados de lujo a la manera de los déspotas orientales.
De extraordinaria riqueza en agricultura (olivo, vid, cereal, hortalizas…), ganadería (principalmente vacuno, ovino y caballos), pesca (con factorías conserveras, salazones, explotaciones asociadas de la sal y alfarerías), minería (sobretodo plata y cobre) y urbanismo (pueblo con mayor número de ciudades en Hispania); con industrias derivadas de todas estas actividades: elaboración de aceites y vinos, alfares para envasados, lana y textiles, viveros y salsa de pescado (garum), construcción naval, fundiciones, orfebres, broncistas y todo tipo de artesanos.
Estrabón menciona que a la llegada de los cartaginenses usaban los turdetanos toneles y pesebres de plata, que su abundancia en ganados era enorme, así como la pesca en sus costas y la fertilidad de sus tierras. En tiempo romano las naves turdetanas eran las mayores y más numerosas que atracaban en los puertos de Ostia y Puteoli, con productos destinados a los mercados de Roma e Italia.
Los turdetanos recurrían al reclutamiento mercenario para protegerse de los saqueos de lusitanos y otros pueblos de la meseta. Con mercenarios celtíberos se enfrentaron a Amílcar en el 237 a. C. y siguientes años. En el 206 a. C. fueron cayendo sus ciudades en manos de Roma.
La turdetania propiamente dicha se limitaba al valle medio y bajo del Betis (oeste de Córdoba, Sevilla, este de Huelva y oeste de Cádiz), zona donde se dio la mayor concentración de núcleos urbanos de la península. Entre sus numerosas ciudades se puede citar a: Híspalis (Sevilla), Ilipa (Alcalá del Río), Ilipla (Niebla), Asta (Jerez), Onuba (Huelva), Astigi (Ecija), Corduba (Córdoba), Urso (Porcuna), Asido (Medina Sidonia), Carmo (Carmona), Iptuci (Prado del rey-Cádiz), Ostippo (Esdtepa).
Como conclusión podemos decir que los territorios más meridionales de la Península Ibérica quedaban polarizados hacia la civilización tartésica. Dentro del proceso de iberización han de tenerse en cuenta como elementos fundamentales los influjos mediterráneos aportados por fenicios y griegos.
Este proceso va a llevar en el siglo V a. C. a las poblaciones indígenas a un estado de desarrollo superior que podemos calificar como de plenamente urbano, con lo que el mundo ibérico se homologa, aunque tardíamente,  con las demás culturas del mundo mediterráneo de los milenios segundo y primero a. C. y con un tipo de organización más próximo al de las sociedades mediterráneas. La existencia de la ciudad como núcleo básico de la organización comunitaria es uno de los rasgos que caracterizan al mundo ibérico. En las campiñas de Jaén encontramos ciudades y una organización de doblamiento en torno a ellas ya en pleno siglo V a C.
Centrándonos más concretamente en la ordenación del territorio en el área ibérica de España, hay que decir que, en el Alto Guadalquivir, los asentamientos se ubican y se distribuyen en función de la explotación de los recursos económicos de la zona y teniendo en cuenta la naturaleza de cada uno de ellos, según se trate de asentamientos urbanos o rurales. Por regla general los asentamientos de esta área analizados hasta ahora con más profusión  suelen localizarse en zonas agrícolas, aunque también se han descubierto asentamientos ubicados en determinados lugares de explotaciones mineras o de otras actividades  económicas.
En definitiva, la distribución de asentamientos se realiza de forma irregular de acuerdo con las posibilidades económicas que presenta el territorio y no mediante una planificación ordenada de la utilización del mismo, con lo que la mayor densidad demográfica y el mayor número de núcleos importantes se explica por la existencia también de una mayor cantidad de recursos.
En la distribución de los núcleos habitados influyen elementos de tipo político o incluso militar, aunque estos asentamientos suelen ser escasos. Entre los distintos asentamientos se establece una jerarquización en función de una relación de control e intercambio de los centros ciudadanos sobre los centros rurales, e incluso dentro de los propios centros ciudadanos se produce esta relación de control de los mayores sobre los más pequeños.
Este proceso de jerarquización será potenciado y favorecido posteriormente por la acción de Roma, pues su propia estructura política-administrativa tiene como base estos mismos principios. De este modo el control de los territorios por parte de Roma será mucho más rápido, fácil y menos costoso.

Organización socio-política

Del análisis de las tumbas se deduce la existencia de un grupo de régulos, que debían formar la nobleza y cuyas tumbas denotan un nivel alto de riqueza, junto a ellos existía una clase media con tumbas y un ajuar discreto, aunque con algún elemento de importación, y, según este ajuar, diferencia a los guerreros del grupo de posibles comerciantes y artesanos cualificados y, finalmente, tenemos el grupo social más bajo dentro de la escala, que son los individuos enterrados en las numerosas tumbas pequeñas consistentes en un solo hoyo en el suelo, a veces sin ningún ajuar y con la urna tapada únicamente con una piedra.
Entre las esculturas de mujeres, aparece una clase superior de grandes damas mitradas, oferentes o no, que representan a grandes señoras en un acto litúrgico. En ocasiones aparece también una sacerdotisa y gran variedad de estatuillas que no pueden ser adscritas a ninguna profesión o estatus.
Lo que sí parece claro es que lo militar está presente en todos los niveles de la estructura global:
·         Estrabón habla de continuas guerras entre los íberos.
·         Los ejércitos de los régulos del sur suelen ser mercenarios.
·         Este predominio de lo militar está sustentado por la ideología, como puede verse a partir de los ajuares de las tumbas y la presentación de los reyes como grandes caudillos militares.
·         La metalurgia, a menudo en función de la guerra, adquiere un alto grado de desarrollo y la rapiña se convierte en un sector productivo más dentro de la economía íbera.
Por otra parte la arqueología confirma los datos de las fuentes literarias sobre la existencia de recintos fortificados en la Bética, que se debían utilizar para la defensa del territorio, tanto de amenazas externas, como de posibles revueltas de las poblaciones sometidas en el interior.
En resumen, en la Bética prerromana la servidumbre comunitaria era la forma de dependencia dominante y probablemente existieran formas de dependencia análogas en el resto del área íbera. Por lo tanto se ha visto la aparición de formas esclavistas para la Bética, aunque afirmando que en número muy inferior a la época romana. La extensión de la esclavitud en la Turdetania debió influir el ejemplo de las colonias semitas y la creciente demanda de mano de obra por parte de las explotaciones mineras.

Organización política

Para el conocimiento de los aspectos de la organización política del mundo ibérico contamos con los datos que aparecen en las fuentes literarias de: Polibio, Apiano y Tito Livio, sobre la existencia de reyezuelos o régulos en la zona sur de España en el momento de cambio de la hegemonía cartaginesa a la romana.
Después de la desaparición de Tartessos, los pueblos del sur, fragmentados desde el punto de vista político, pero en su mayoría con regímenes monárquicos, aparecen en las fuentes escritas con nombres nuevos. Según las noticias de Apiano, la muerte de Amílcar en el año 229 a.C., se debió a la conjura de varios reyes de pueblos íberos y de personajes influyentes.
Algunos de estos reyezuelos dominan sobre varios núcleos urbanos fortificados. En el momento de la pérdida de estos territorios por Cartago a manos de Roma, aparecen junto a estos reyezuelos más importantes, otros que dominan únicamente sobre una ciudad tras la fragmentación de la monarquía tartessica. Attenes es el primer rey que se pasó a las filas romanas en el año 206 a. C., también sabemos que Cerdubeles era régulo de Cástulo en el 196 a.C.
La mención de estos monarcas no excluye la existencia de ciudades cuya estructuración política no estaba en torno a un régulo, como es el caso de Astaza en Sevilla.
Está claro porque aparecen en las fuentes escritas, que en la Turdetania, en el momento de la segunda guerra púnica, había reyes que dominaban varias fortalezas (oppida), reyes que dominaban más de una ciudad a la vez, reyes o régulos que dominaban una e, incluso, ciudades que no eran gobernadas por una institución real.



Estructura económica

Productos de la economía íbera: De Turdetania se exporta trigo y gran cantidad de vino y aceite; este es, además, insuperable, no solo en cuanto a su cantidad, sino también por su calidad. Se exporta igualmente cera, miel, pez, mucha cochinilla y minio. Construyen allí mismo sus navíos con madera del país; poseen sal fósil y muchas corrientes de ríos salados, debido a lo cual, tanto en estas zonas, como en las de más allá de las columnas, son abundantes las fábricas de salazón de pescado, que proporcionan salmueras tan buenas como las del Ponto. Con anterioridad se importaba también gran cantidad de tejidos y en la actualidad sus lanas están muy solicitadas y no hay nada que las supere en belleza. (Estrabón).
La bellota, alimento de pueblos. En las  tres cuartas partes del año, los montañeses, no se nutren sino de bellotas, que secas y trituradas, se muelen para hacer pan, el cual puede guardarse durante mucho tiempo. (Estrabón).
Es cosa cierta que aún hoy día la bellota constituye una riqueza para muchos pueblos hasta en tiempos de paz. Habiendo escasez de cereales, se secan las bellotas, se las monda y se amasan la harina en forma de pan. Actualmente, incluso en las Hispanias, la bellota figura entre los postres. Tostada entre cenizas es más dulce. (Plinio el Viejo).
La agricultura: Dos son los sectores que hay que destacar de la actividad económica que debió desarrollarse en el área íbera, la agricultura y la minería; la agricultura por toda el área y la minería con sus centros principales en Cástulo. A ellas hay que añadir otras actividades en los sectores ganaderos y actividades artesanales.
A partir de la edad del Bronce, el nivel técnico de las explotaciones agrarias había experimentado un gran avance y la agricultura era la base de la economía en la España ibérica.
El importante desarrollo histórico de estas poblaciones a lo largo de los siglos IV y III a, C, tiene mucho que ver con los medios de producción aplicados a la agricultura, en especial con los elementos tecnológicos. Tradicionalmente se había considerado que los instrumentos más avanzados utilizados para las labores agrícolas de la zona íbera eran debidos a los romanos, pero los instrumentos de hierro, utilizados en plena época ibérica, son los mismos que vamos a ver usando posteriormente a estas poblaciones en la época romana.
Es frecuente la presencia de rejas de arado en los poblados de la segunda mitad del siglo IV a. C., así como palas de hierro, azadas, podaderas y hoces.
Los productos más importantes del área íbera son los cereales, el olivo (traído a estas tierras por los fenicios y cartagineses), y la vid, cuyo cultivo podemos situar a partir del siglo IV a. C. Parece ser que los frutales se cultivaban en todo el área ibérica, igual que las hortalizas, algunas de las cuales merecen la cita de Plinio, como las que se cultivaban en Cartagena y en Córdoba. También se tienen noticias del cultivo de la palmera, introducida por los cartagineses, e higueras y han aparecido almendras en Baza en tumbas del siglo IV a. C. Las zonas más ricas en general debían ser las vegas de los ríos Ebro, Segura y Guadalquivir.
Debió tener también gran importancia la explotación de los bosques, pues las masas forestales del sur de Sierra Nevada serían uno de los mayores atractivos de la costa sur de España para los colonizadores mediterráneos.
Todavía queda una pregunta por resolver ¿quién era el propietario de las tierras? Se hace referencia a la existencia de grandes terratenientes entre los íberos, mientras que se propugna la existencia de una posesión individualizada por familias. Para el Alto Guadalquivir, parece que se quiere ver un tipo de propiedad mixta, es decir, propiedad individual o familiar, junto al oppidum, como unidad de producción.
Minería: Es muy posible que toda la historia de la España antigua, desde el Bronce hasta Augusto, esté determinada por la abundancia de metales, su búsqueda y explotación por los pueblos del Mediterráneo oriental primero y por Roma después.
Ya en época de predominio tartessico la explotación de los minerales estaba bastante desarrollada en el sur de España. En época ibérica se acrecentó la importancia, al añadirse el empleo masivo del hierro a los metales tradicionales. El hierro aparece por primera vez en la Turdetania hacia el 700 a. C., desplazándose su uso hacia el norte y el este, fabricándose en este metal la mayor parte de los utensilios dedicados a la producción, así como las armas.
El territorio de los oretanos es una zona minera de gran importancia con dos centros por excelencia: Sisapo (Almadén) y Castulo (Linares). En época íbera se obtenían los metales de plomo y plata, aunque, cuando realmente se acelera la producción, fue con la llegada de los cartagineses y los romanos.
Con la llegada de los cartagineses se intensificó la producción española de plata, utilizando nuevas técnicas aprendidas de los atenienses, y se desplazó la actividad minera de la plata hacia el este. Se abandonan, al parecer, las explotaciones de la región de Huelva, pero se continúa explotando los yacimientos de Linares y se realizan grandes explotaciones en la zona de Cartagena, donde sabemos que en la época cartaginesa trabajaban 40.000 indígenas en la extracción de la galena argentífera.
Otros metales que se siguen explotando: son el cobre de la parte de Cástulo, el oro de las minas de Sierra Nevada y el que se beneficia en los ríos que arrastran arenas auríferas (Genil y Darro), el minio cuyo centro principal es Sisapo y el plomo que se explota juntamente con la plata y que debió emplearse en abundancia.
Por lo que se refiere a los medios de producción es importante resaltar el conocimiento para esta época y en esta área íbera del tornillo de Arquímedes, así como hornos de fundido con ventilación.
En cuanto a las unidades de producción, también aquí parece que se puede hablar de la dualidad entre oppidum y familia al menos para el área del sur peninsular. En las casas del poblado minero de Riotinto se han encontrado escorias repartidas por el interior de las casas y no en grandes montones, como sucede en época romana, por lo que se piensa que la producción  no se realizaba en grandes establecimientos, sino que estaba repartida entre los habitantes del poblado con el carácter de pequeña industria doméstica.
Por otra parte, la ausencia de lucernas y trabajos de profundidad en época prerromana en las explotaciones de cobre demuestran que estas explotaciones a flor de tierra pudieron perfectamente ser realizadas `por una sola familia. Junto a ello, encontramos la especialización que se ha descubierto en los restos de mineral para algunos de los oppidas. Se trataría de la especialización de ciudades en determinados productos.
Lo que no está claro para la época ibérica es la propiedad de las minas, si pertenecían a propietarios privados o tenían el carácter de públicas.
Ganadería: A pesar de haber afirmado que la agricultura y la minería constituían los principales sectores de producción en el área íbera, no por eso debemos olvidarnos de la importancia de la ganadería, que en algunos casos, como el de los oretanos, constituye la principal fuente de riqueza, en contraste con otras zonas básicamente agrícolas.
Entre las especies de animales objeto de cría, el caballo debió ocupar una situación preeminente por la propia organización social de los íberos y la organización militar existente entre ellos. Las fuentes así lo confirman, pues a las noticias de que la caballería ibérica actúa en todas las guerras del siglo III a. C., se une la gran cantidad de bocados de caballo aparecidos en la necrópolis y las representaciones en la cerámica de su doma y adiestramiento.
También el  ganado vacuno era objeto de cría, como en la mayor parte de las zonas con economía ganadera. Para el transporte eran empleados bueyes.
En la cerámica ibérica aparecen con profusión las representaciones de ovejas y cabras, apreciadas por su leche, su carne y por la lana de unas y el pelo de otras para la fabricación de tejidos.
Aunque no tenemos noticias en las fuentes de la cría del cerdo, las excavaciones arqueológicas realizadas en los poblados ibéricos han sacado a la luz restos de estos animales, por lo que debió ser criado como animal productor de carne.
También hay evidencias arqueológicas de la cría de las abejas en Levante, donde tiene una tradición que se remonta al Mesolítico. En la zona andaluza tenemos Mellaría (Fuente Ovejuna), gentilicio de miel.
El comercio: El comercio de todos los productos se realizaba a través de las colonias griegas, fenicias y más tarde cartaginesas establecidas en las costas del sur y el Levante.
Desde el punto de vista comercial España es un país colonial, pues exporta 

jueves, 22 de septiembre de 2016

TEMA 1. EL CONCEPTO DE PATRIMONIO

TEMA 1. EL CONCEPTO DE PATRIMONIO

El concepto de patrimonio cultural es subjetivo y dinámico, no depende de los objetos o bienes sino de los valores que la sociedad en general les atribuyen en cada momento de la historia y que determinan qué bienes son los que hay que proteger y conservar para la posteridad.

La visión restringida, singular, antigua, monumental y artística del patrimonio del siglo XIX será superada durante el siglo XX con la incorporación del concepto de valor cultural. Tras la primera y segunda guerra mundial aumenta el interés de la sociedad por la defensa de sus manifestaciones culturales lo que queda patente en diferentes cartas y documentos internacionales, así la Carta de Atenas (1931), el Convenio de la Haya (1954) y la Comisión Franceschini (años 60), las cuales reconocen la concepción cultural del patrimonio, incorporando todas las entidades que puedan ser consideradas testimonio de las culturas de un pueblo, incluido el patrimonio natural en el que dichas culturas se han desarrollado. Esta concepción está presente en la Convención sobre la protección del patrimonio mundial, cultural y natural (1972) que considera al patrimonio cultural integrado por:
                 
*      los monumentos: obras arquitectónicas, de escultura o de pintura monumentales, elementos o estructuras de carácter arqueológico, inscripciones, cavernas y grupos de elementos, que tengan un valor universal excepcional desde el punto de vista de la historia, del arte o de la ciencia

*      los conjuntos: grupos de construcciones, aisladas o reunidas, cuya arquitectura, unidad e integración en el paisaje les dé un valor universal excepcional desde el punto de vista de la historia, del arte o de la ciencia

*      los lugares: obras del hombre u obras conjuntas del hombre y la naturaleza así como las zonas, incluidos los lugares arqueológicos que tengan un valor universal excepcional desde el punto de vista histórico, estético, etnológico o antropológico

Esta Convención supuso un avance conceptual significativo en cuanto al concepto de patrimonio cultural, junto a los valores históricos y artísticos tradicionales se incorporan otros valores como el científico o el natural y en algún caso el etnológico o antropológico. Sin embargo, será la Recomendación sobre la Salvaguardia de la Cultura Tradicional y Popular (1989) la que determine la importancia de las creaciones identitarias de las comunidades, fundadas en la tradición ya sean lenguas, literatura, música, danza, juegos, arquitectura, fiestas, oficios, etc.

Son varios los documentos internacionales, en su mayoría ratificados por España, que han ampliado y enfatizado desde entonces, los valores culturales del patrimonio. La Recomendación sobre la protección del Patrimonio del siglo XX (1991), el Convenio Europeo del Paisaje (2000) o las Convenciones sobre el Patrimonio Cultural Subacuático (2001) y para la salvaguarda del Patrimonio Inmaterial (2003), entre otros, consolidan una visión amplia y plural del patrimonio cultural que valora todas aquellas entidades materiales e inmateriales significativas y testimoniales de las distintas culturas sin establecer límites temporales ni artísticos, considerando así las entidades de carácter tradicional, industrial, inmaterial, contemporáneo, subacuático o los paisajes culturales como garantes de un importante valor patrimonial.

En el caso de España, la Ley 16/1985 de Patrimonio Histórico Español incorpora los avances logrados a nivel internacional, y establece que “integran el Patrimonio Histórico Español los inmuebles y objetos muebles de interés artístico, histórico, paleontológico, arqueológico, etnográfico, científico o técnico. También forman parte del mismo el patrimonio documental y bibliográfico, los yacimientos y zonas arqueológicas, así como los sitios naturales, jardines y parques, que tengan valor artístico, histórico o antropológico”.

Asimismo la Ley 14/2007 de Patrimonio Histórico de Andalucía considera que “el Patrimonio Histórico Andaluz se compone de todos los bienes de la cultura, materiales e inmateriales, en cuanto se encuentren en Andalucía y revelen un interés artístico, histórico, arqueológico, etnológico, documental, bibliográfico, científico o industrial para la Comunidad Autónoma, incluidas las particularidades lingüísticas”. De esta ley, entre otros avances destaca la valoración del patrimonio industrial al que dedica un título específico y la incorporación como figura de protección de las Zonas Patrimoniales que por su definición se aproxima al concepto de paisaje cultural. En este contexto, el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico, en los últimos años, está desarrollando diferentes proyectos para contribuir al conocimiento, protección y salvaguardia del patrimonio contemporáneo, patrimonio inmaterial, paisajes culturales, patrimonio subacuático y patrimonio industrial.






















CLASIFICACION DEL PATRIMONIO CULTURAL Y NATURAL DE CONFORMIDAD CON LOS INSTRUMENTOS INTERNACIONALES (UNESCO)




*      ¿Cuál es la diferencia entre un bien patrimonial y un recurso patrimonial?

El concepto de recurso lo entenderemos tal y como una de las acepciones del DRAE: Conjunto de elementos disponibles para resolver una necesidad o llevar a cabo una empresa. Esto quiere decir que el otro bien patrimonial (carente de una arista económica) al ser convertido en recurso patrimonial adquiere carácter de activo económico.

Para llegar a contar con un recurso patrimonial (natural y/o cultural) tenemos como primer paso, que el bien patrimonial deberá ser objeto de alguna iniciativa de puesta en valor, normalmente a instancia de las instituciones estatales (al ser el Estado el custodio legal de dichos bienes).

Este proceso de puesta en valor comprenderá pasos como la detección, el registro y documentación, la investigación e intervención y la difusión / comunicación del bien patrimonial y puede aplicarse trátese de una catarata de asombrosa caída o de una casa histórica otrora perteneciente a un prócer de la patria.

Tengamos en cuenta que en relación con el patrimonio intangible, el Estado no es el custodio de estos bienes, la gente lo es. Si bien el Estado puede realizar propuestas de rescate y puesta en valor de tradiciones, serán las personas que las viven en su cotidianidad las únicas que podrán materializar y responsabilizarse de cualquier iniciativa.

La culminación de este proceso de puesta en valor lleva a tener como resultado que el bien patrimonial en cuestión se transforme en un recurso patrimonial.





*      ¿Por qué es peligroso el uso de estos conceptos como "sinónimos"?

Con base en lo anteriormente expuesto y conociendo la situación en que se encuentran los bienes culturales y naturales en los países de América Latina y el Caribe, podemos concluir que la región es sumamente rica en bienes patrimoniales (culturales y naturales en su manifestación tangible o intangible), pero -comparativamente- los recursos patrimoniales de los que se disponen son escasos, lo cual limita seriamente las posibilidades de una oferta cultural.

Las posibilidades de generación de ingresos, creadas a partir de las oportunidades y presiones que abre el turismo cultural y el ecoturismo (y las variantes del turismo alternativo), hace que el proceso de puesta en valor para convertir un bien en un recurso patrimonial sea en muchos casos solo un proceso "de nombre".

Esto significa, que no se han seguido los pasos adecuados en el proceso de puesta en valor del bien -registro, documentación, la investigación e intervención y la difusión / comunicación-; principalmente la falta de una adecuada investigación o estudios específicos, así como la propuesta de intervención y su ejecución (restauración de un bien cultural o descontaminación de un bien natural), son fundamentales para dar inicio al proceso de sostenibilidad.

La falta de un adecuado proceso de puesta en valor, lleva a acciones apresuradas de intervención básicas (pero no suficientes) para poder comercializarlo (por ej. arreglar caminos de acceso, construir batería de baños y alguien para el cobro de la entrada), o por el contrario, de acciones de intervención que llegan a modificar / cambiar el bien patrimonial para hacerlo más accesible o confortable al turista (por ej. pistas de aterrizaje en zonas arqueológicas o mega estructuras cubriendo los bienes y modificando su apreciación visual).

Debemos tener claro, entonces, que es sobre el recurso patrimonial -como resultado de un serio proceso de intervención del bien patrimonial-, que podemos llevar a cabo su gestión, promoción y comercialización, en otras palabras, convertir este recurso en parte de una oferta cultural.


*      Del Recurso Patrimonial al Producto y Consumo Cultural

Para llegar a contar con un producto cultural o natural, y finalmente posibilitar el consumo cultural, debemos partir de la existencia y disponibilidad de un recurso patrimonial, el cual ya ha adquirido un carácter de activo económico, y una vez como tal, habrá de pasar por un proceso que incluye pasos como la gestión, la promoción y la comercialización, para poder generar a partir de él un producto cultural.

Como explica Jordi Juan-Tresseras (2003)*, el producto cultural es el recurso patrimonial, sobre el que se puede realizar una actividad (visitar, asistir, participar, estudiar, comprar, comer,…) porque está formulada una propuesta de accesibilidad al mismo (cultural, temporal, espacial y económica) para el público.

La accesibilidad es clave en la conversión de nuestro recurso patrimonial en un producto cultural, para el caso de nuestra hermosa catarata estaríamos hablando de información para el visitante, un sendero para poder llegar, facilidades, guías, un precio (o no), etc. En cuanto a la casa histórica del prócer de la patria, la habilitación de esta para recibir visitantes, información sobre la historia de la casa y sus habitantes originales, un precio (o no), guías, facilidades, serían parte de la propuesta de accesibilidad.

Siguiendo con dicho autor, cuando el producto cultural se promociona (se hace accesible al público) se convierte en oferta cultural, es decir que se realiza un programa con acciones de comunicación, generales o específicas, dirigidas a un público determinado (publicidad, folletos, libros, webs, catálogos,…). El público, atraído por el producto cultural promocionado, finalmente efectuará el consumo cultural. Éste es la realización por parte del público de la/s actividad/es propuesta/s en el producto cultural. Los gestores turísticos (vg. agencias, guías locales, organizaciones comunales) parten de la existencia de productos culturales para estructurar la oferta turística cultural a través de las redes de venta y/o de comunicación turística.

*      Del Bien Patrimonial al Consumo Cultural: el proceso en breve (diagrama diseñado por ILAM con base a la información de Juan-Tresseras (2003)







PATRIMONIO CULTURAL

El Patrimonio Cultural es el conjunto de bienes tangibles e intangibles, que constituyen la herencia de un grupo humano, que refuerzan emocionalmente su sentido de comunidad con una identidad propia y que son percibidos por otros como característicos. El Patrimonio Cultural como producto de la creatividad humana, se hereda, se transmite, se modifica y optimiza de individuo a individuo y de generación a generación.

Este Patrimonio se subdivide en: El Patrimonio Tangible -bienes muebles y bienes inmuebles- constituido por objetos que tienen sustancia física y pueden ser conservados y restaurados por algún tipo de intervención; son aquellas manifestaciones sustentadas por elementos materiales productos de las artes, la arquitectura, el urbanismo, la arqueología, la artesanía, entre otros; y el Patrimonio Intangible, el cual presentaremos en una sección aparte.

ILAM propone como parte del Patrimonio Cultural, las COLECCIONES de las instituciones patrimoniales que investigan, preservan y comunican los bienes culturales muebles en el marco de disciplinas específicas o temáticas generales como arte, antropología, historia, ciencia y tecnología, entre otras.

Los "Bienes muebles" son los productos materiales de la cultura, susceptibles de ser trasladados de un lugar a otro. Es decir, todos los bienes materiales móviles que son expresión o testimonio de la creación humana o de la evolución de la naturaleza que tienen un valor arqueológico, histórico, artístico, científico y/o técnico. Ejemplo de ello son: pinturas, esculturas, libros, maquinaria, equipo de laboratorio, objetos domésticos, objetos de trabajo y objetos rituales, entre otros.

*      Museos de arte. Dedicados a la exposición de obras de bellas artes, artes gráficas, aplicadas y/o decorativas (presentando diversos períodos y estilos). Forman parte de este grupo los de escultura, galerías de pintura, museos de fotografía y de cinematografía, museos de arquitectura, museos de arte religioso y las galerías de exposición que dependen de las bibliotecas y archivos.

*      Museos de antropología. Dedicados a la conservación y puesta en valor de las manifestaciones culturales que testimonian la existencia de sociedades pasadas y presentes. Incluyen a los museos de arqueología y los de etnología y etnografía que exponen materiales sobre la cultura, las estructuras sociales, las creencias, las costumbres y las artes tradicionales de los pueblos indígenas, grupos étnicos y campesinos.

*      Museos de historia. Dedicados a presentar la evolución histórica de una región o país durante un período determinado o a través de los siglos. Incluye a aquellos de colecciones de objetos históricos y de vestigios, museos conmemorativos, museos de archivos, museos militares, museos de personajes o procesos históricos, museos de “la memoria”, entre otros.
PATRIMONIO CONSTRUIDO

El Patrimonio Construido, está integrado por el conjunto de los bienes culturales inmuebles, que son expresión o testimonio de la creación humana, y se les ha concedido un valor excepcional arquitectónico, histórico, religioso, científico y/o técnico.

Los "Bienes inmuebles" son los productos materiales inamovibles de la cultura, que pueden ser conservados y restaurados por algún tipo de intervención. Ejemplo de ello son: una casa histórica, un acueducto, una catedral, un edificio industrial, un cementerio, un monumento o el centro histórico de una ciudad, entre otros.

ILAM propone como parte del Patrimonio Construido, los siguientes:

*      Casas históricas. Dedicadas a destacar y preservar construcciones históricas utilizadas principalmente como viviendas de personajes ilustres, artistas, entre otros, y que conservan su decoración y colecciones permanentes expuestas (como objetos personales, o de uso de la época).

*      Recintos religiosos. Dedicadas a destacar y preservar construcciones históricas de carácter religioso, en uso actualmente o abiertas al público con colecciones de carácter permanente, como iglesias, conventos, monasterios, catedrales, ermitas, entre otros.

*      Construcciones militares y públicas. Dedicadas a destacar y preservar construcciones históricas con fines militares y defensivos (fuertes y murallas), así como edificios y estructuras monumentales resultado del trabajo agro-industrial (silos, fábricas) del transporte (estaciones de trenes) y las comunicaciones (puentes), entre otros.

*      Centros históricos, espacios públicos y cementerios. Dedicados a destacar y preservar conjuntos espaciales como Centros Históricos integrados por construcciones históricas (viviendas, edificios y espacios públicos) así como otros espacios de uso público como plazas y sus esculturas y Cementerios patrimoniales.

PATRIMONIO INTANGIBLE

El Patrimonio Cultural Intangible puede ser definido como el conjunto de elementos sin sustancia física, o formas de conducta que procede de una cultura tradicional, popular o indígena; y el cual se transmite oralmente o mediante gestos y se modifica con el transcurso del tiempo a través de un proceso de recreación colectiva. Son las manifestaciones no materiales que emanan de una cultura en forma de:

·         saberes (conocimientos y modos de hacer enraizados en la vida cotidiana de las comunidades),
·         celebraciones (rituales, festividades, y prácticas de la vida social),
·         formas de expresión (manifestaciones literarias, musicales, plásticas, escénicas, lúdicas, entre otras) y
·         lugares (mercados, ferias, santuarios, plazas y demás espacios donde tienen lugar prácticas culturales).

El Patrimonio Natural Intangible

Una nueva conceptualización del Patrimonio Intangible se desarrolla, sobre la dimensión del hacer natural. Se conceptualiza como aquellos elementos “no tocables” del entorno natural que se combinan para crear los objetos naturales. Esta noción nos ayuda a entender y definir, en nuevos términos, nuestra relación con los elementos de lo natural vivo.  Este novedoso tema ha despertado creciente interés en los museos que coleccionan, resguardan e interpretan el patrimonio natural, dando creciente atención al medio o entorno en el que éste se desarrolla y manifiesta su physis, esto es, la naturaleza en sus procesos de manifestación y generación.

ILAM propone como parte del Patrimonio Intangible, las siguientes "expresiones intangibles", todas ellas actualmente en práctica, determinadas en un tiempo y un espacio preciso.

*      Celebraciones y rituales. Son las prácticas y manifestaciones culturales desarrolladas en un contexto espacial y temporal como celebraciones religiosas, carnavales y rituales asociados al ciclo agrícola o al ciclo vital de grupos e individuos.

*      Saberes y modos de hacer. Son el conjunto de conocimientos, técnicas y prácticas que las comunidades desarrollan en interacción con su entorno natural, y se vinculan a su sistemas de creencias referentes a: gastronomía, medicina tradicional, técnicas de construcciones tradicionales y la variedad de técnicas artesanales; ante todo son conocimientos y formas de "saber hacer" que se transmiten de generación en generación.

*      Formas de expresión. Son las representaciones de la danza, música, teatro, juegos y otras expresiones vinculadas a espacios rituales o cotidianas; entre ellas destacan los conocimientos y saberes expresados en mitos, leyendas, cuentos, canciones, plegarias, expresiones literarias, así como narraciones de la memoria local.






PATRIMONIO NATURAL

El Patrimonio Natural es el conjunto de bienes y riquezas naturales, o ambientales, que la sociedad ha heredado de sus antecesores.

Está integrado por:

·         los monumentos naturales constituidos por formaciones físicas y biológicas o por grupos de esas formaciones que tengan un valor universal excepcional desde el punto de vista estético o científico,
·         las formaciones geológicas y fisiográficas y las zonas estrictamente delimitadas que constituyan el hábitat de especies animal y vegetal, amenazadas o en peligro de extinción,
·         los lugares naturales o las zonas naturales estrictamente delimitadas (como parques nacionales, áreas de conservación, entre otros) que tengan un valor excepcional desde el punto de vista de la ciencia, de la conservación o de la belleza natural.

ILAM propone integrar como parte de este Patrimonio las colecciones y especímenes provenientes del entorno natural que son investigados, preservados y expuestos en las siguientes instituciones museológicas:

*      Parques naturales. Los parques son museos verdes encargados de velar por la protección del medio ambiente y que brindan un servicio al público con fines educativos y de esparcimiento, situación que los define como museos.

*      Museos de ciencias naturales. Dedicados a la exposición de temas relacionados con una o varias de las siguientes disciplinas: biología, botánica, geología, zoología, paleotología, ecología, entre otras.

*      Acuarios. Su especificidad es la de exponer especímenes vivientes de animales y plantas acuáticas y donde se reproduce la vida marina.

*      Jardines botánicos. Su especificidad es la de cultivar y presentar especies vegetales herbáceas y / o arbóreas.

*      Zoológicos. Su especificidad es la de conservar vivas, criar y exponer distintas especies de animales, tradicional- mente exóticos o salvajes y actualmente la fauna originaria del país o región.




PATRIMONIO CULTURAL NATURAL

El Patrimonio Cultural-Natural parte de una visión donde la aproximación al patrimonio se redimensiona, entendiéndolo como un patrimonio integral que en América Latina es un continuo inseparable, como tal, es expresión de una intensa y permanente relación de los seres humanos y su medio.
El Patrimonio Cultural-Natural está constituido por elementos de la naturaleza, que se mantienen en su contexto original, intervenidos de algún modo por los seres humanos.     Ejemplo de ello son:
·         vestigios arqueológicos o históricos en su contexto natural original;
·         vestigios fósiles paleontológicos asociados a actividad humana in situ;
·         vestigios subacuáticos de actividad humana, y
·         el paisaje cultural, producido en un determinado tiempo y espacio, que se ha mantenido inalterable
ILAM propone como parte de este Patrimonio, las instituciones museológicas que investigan, preservan y principalmente exponen en forma conjunta los bienes culturales y naturales provenientes de un mismo entorno:

*      Museos generalizados. Poseen colecciones mixtas (patrimonio natural y cultural) y que no pueden ser identificados por una colección principal. Generalmente estos son los museos nacionales y algunos regionales que incluyen tanto la historia natural y cultural de determinados territorios.
*      Museos-comunidad. Buscan presentar una visión integral del patrimonio cultural, tangible e intangible, y de su entorno natural, desde un enfoque que se genera al interior de la comunidad (ej: eco-museos, museos comunitarios, museos locales, etc.)

*      Sitios arqueológicos / históricos. Poseen vestigios arqueológicos o históricos y se encuentran dentro de una zona natural, brindando una visión integradora respecto a la relación ser humano - naturaleza. Cuentan con Centros de Interpretación o pequeños museos de sitio para información de los visitantes.

*      Paisajes culturales. Son resultado de la interacción en el tiempo de las personas y el medio natural, cuya expresión es un territorio percibido y  valorado por sus  cualidades culturales, producto de un proceso y soporte de la identidad de una comunidad.


TESOROS Y BIENES CULTURALES, RIQUEZA Y VARIEDAD PATRIMONIAL DE ANDALUCÍA
*      ALMERÍA:
Torres defensivas de la provincia de Almería.
*      CÁDIZ:
Torres defensivas de la provincia de Cádiz
*      CÓRDOBA
Medina Azahara‎. Mezquita-catedral de Córdoba‎
Museo Arqueológico y Etnológico de Córdoba‎
Torres defensivas de la provincia de Córdoba‎
*      GRANADA
Alhambra‎. Torres defensivas de la provincia de Granada‎
*      HUELVA
Bienes de interés cultural de Moguer‎
Danzas rituales onubenses‎
Lugares Colombinos‎
Torres defensivas de la provincia de Huelva‎
*      JAÉN
Catedral de la Asunción de Jaén‎
Torres defensivas de la provincia de Jaén‎
*      MÁLAGA
Catedral de Málaga‎
Fundación Picasso Museo Casa Natal‎
Torres defensivas de la provincia de Málaga‎
*      SEVILLA
Museo de Bellas Artes de Sevilla‎
Parque de María Luisa‎. Reales Alcázares de Sevilla‎

Torres defensivas de la provincia de Sevilla‎