TEMA 1. EL CONCEPTO DE PATRIMONIO
El concepto de patrimonio cultural es
subjetivo y dinámico, no depende de los objetos o bienes sino de los valores
que la sociedad en general les atribuyen en cada momento de la historia y que
determinan qué bienes son los que hay que proteger y conservar para la
posteridad.
La visión restringida, singular,
antigua, monumental y artística del patrimonio del siglo XIX será superada
durante el siglo XX con la incorporación del concepto de valor cultural. Tras
la primera y segunda guerra mundial aumenta el interés de la sociedad por la
defensa de sus manifestaciones culturales lo que queda patente en diferentes
cartas y documentos internacionales, así la Carta de Atenas (1931), el Convenio
de la Haya (1954) y la Comisión Franceschini (años 60), las cuales reconocen la
concepción cultural del patrimonio, incorporando todas las entidades que puedan
ser consideradas testimonio de las culturas de un pueblo, incluido el
patrimonio natural en el que dichas culturas se han desarrollado. Esta
concepción está presente en la Convención sobre la protección del patrimonio
mundial, cultural y natural (1972) que considera al patrimonio cultural
integrado por:
Esta Convención supuso un avance
conceptual significativo en cuanto al concepto de patrimonio cultural, junto a
los valores históricos y artísticos tradicionales se incorporan otros valores
como el científico o el natural y en algún caso el etnológico o antropológico.
Sin embargo, será la Recomendación sobre la Salvaguardia de la Cultura
Tradicional y Popular (1989) la que determine la importancia de las creaciones
identitarias de las comunidades, fundadas en la tradición ya sean lenguas,
literatura, música, danza, juegos, arquitectura, fiestas, oficios, etc.
Son varios los documentos
internacionales, en su mayoría ratificados por España, que han ampliado y
enfatizado desde entonces, los valores culturales del patrimonio. La
Recomendación sobre la protección del Patrimonio del siglo XX (1991), el
Convenio Europeo del Paisaje (2000) o las Convenciones sobre el Patrimonio
Cultural Subacuático (2001) y para la salvaguarda del Patrimonio Inmaterial
(2003), entre otros, consolidan una visión amplia y plural del patrimonio
cultural que valora todas aquellas entidades materiales e inmateriales
significativas y testimoniales de las distintas culturas sin establecer límites
temporales ni artísticos, considerando así las entidades de carácter
tradicional, industrial, inmaterial, contemporáneo, subacuático o los paisajes
culturales como garantes de un importante valor patrimonial.
En el caso de España, la Ley 16/1985
de Patrimonio Histórico Español incorpora los avances logrados a nivel
internacional, y establece que “integran el Patrimonio Histórico Español los
inmuebles y objetos muebles de interés artístico, histórico, paleontológico,
arqueológico, etnográfico, científico o técnico. También forman parte del mismo
el patrimonio documental y bibliográfico, los yacimientos y zonas
arqueológicas, así como los sitios naturales, jardines y parques, que tengan
valor artístico, histórico o antropológico”.
Asimismo la Ley 14/2007 de Patrimonio
Histórico de Andalucía considera que “el Patrimonio Histórico Andaluz se
compone de todos los bienes de la cultura, materiales e inmateriales, en cuanto
se encuentren en Andalucía y revelen un interés artístico, histórico,
arqueológico, etnológico, documental, bibliográfico, científico o industrial
para la Comunidad Autónoma, incluidas las particularidades lingüísticas”. De
esta ley, entre otros avances destaca la valoración del patrimonio industrial
al que dedica un título específico y la incorporación como figura de protección
de las Zonas Patrimoniales que por su definición se aproxima al concepto de
paisaje cultural. En este contexto, el Instituto Andaluz de Patrimonio
Histórico, en los últimos años, está desarrollando diferentes proyectos para
contribuir al conocimiento, protección y salvaguardia del patrimonio
contemporáneo, patrimonio inmaterial, paisajes culturales, patrimonio
subacuático y patrimonio industrial.
CLASIFICACION DEL
PATRIMONIO CULTURAL Y NATURAL DE CONFORMIDAD CON LOS INSTRUMENTOS
INTERNACIONALES (UNESCO)
El concepto de recurso lo entenderemos tal y como una de las acepciones del DRAE:
Conjunto de elementos disponibles para resolver una necesidad o llevar a cabo
una empresa. Esto quiere decir que el otro bien
patrimonial (carente de una arista económica) al ser convertido en recurso
patrimonial adquiere carácter de activo económico.
Para llegar a contar con un recurso
patrimonial (natural y/o cultural) tenemos como primer paso, que el bien
patrimonial deberá ser objeto de alguna iniciativa de puesta en valor,
normalmente a instancia de las instituciones estatales (al ser el Estado el
custodio legal de dichos bienes).
Este proceso de puesta en valor
comprenderá pasos como la detección, el registro y documentación, la
investigación e intervención y la difusión / comunicación del bien patrimonial
y puede aplicarse trátese de una catarata de asombrosa caída o de una casa
histórica otrora perteneciente a un prócer de la patria.
Tengamos en cuenta que en relación con
el patrimonio intangible, el Estado no es el custodio de estos bienes, la gente
lo es. Si bien el Estado puede realizar propuestas de rescate y puesta en valor
de tradiciones, serán las personas que las viven en su cotidianidad las únicas
que podrán materializar y responsabilizarse de cualquier iniciativa.
La culminación de este proceso de
puesta en valor lleva a tener como resultado que el bien patrimonial en
cuestión se transforme en un recurso patrimonial.
Con base en lo anteriormente expuesto
y conociendo la situación en que se encuentran los bienes culturales y
naturales en los países de América Latina y el Caribe, podemos concluir que la
región es sumamente rica en bienes patrimoniales (culturales y naturales en su
manifestación tangible o intangible), pero -comparativamente- los recursos
patrimoniales de los que se disponen son escasos, lo cual limita seriamente las
posibilidades de una oferta cultural.
Las posibilidades de generación de
ingresos, creadas a partir de las oportunidades y presiones que abre el turismo
cultural y el ecoturismo (y las variantes del turismo alternativo), hace que el
proceso de puesta en valor para convertir un bien en un recurso patrimonial sea
en muchos casos solo un proceso "de nombre".
Esto significa, que no se han seguido
los pasos adecuados en el proceso de puesta en valor del bien -registro,
documentación, la investigación e intervención y la difusión / comunicación-;
principalmente la falta de una adecuada investigación o estudios específicos,
así como la propuesta de intervención y su ejecución (restauración de un bien
cultural o descontaminación de un bien natural), son fundamentales para dar
inicio al proceso de sostenibilidad.
La falta de un adecuado proceso de puesta
en valor, lleva a acciones apresuradas de intervención básicas (pero no
suficientes) para poder comercializarlo (por ej. arreglar caminos de acceso,
construir batería de baños y alguien para el cobro de la entrada), o por el
contrario, de acciones de intervención que llegan a modificar / cambiar el bien
patrimonial para hacerlo más accesible o confortable al turista (por ej. pistas
de aterrizaje en zonas arqueológicas o mega estructuras cubriendo los bienes y
modificando su apreciación visual).
Debemos tener claro, entonces, que es
sobre el recurso patrimonial -como resultado de un serio proceso de
intervención del bien patrimonial-, que podemos llevar a cabo su gestión,
promoción y comercialización, en otras palabras, convertir este recurso en
parte de una oferta cultural.
Para llegar a contar con un producto
cultural o natural, y finalmente posibilitar el consumo cultural, debemos
partir de la existencia y disponibilidad de un recurso patrimonial, el cual ya
ha adquirido un carácter de activo económico, y una vez como tal, habrá de
pasar por un proceso que incluye pasos como la gestión, la promoción y la
comercialización, para poder generar a partir de él un producto cultural.
Como explica Jordi Juan-Tresseras
(2003)*, el producto cultural es el recurso patrimonial, sobre el que se puede
realizar una actividad (visitar, asistir, participar, estudiar, comprar,
comer,…) porque está formulada una propuesta de accesibilidad al mismo (cultural,
temporal, espacial y económica) para el público.
La accesibilidad es clave en la
conversión de nuestro recurso patrimonial en un producto cultural, para el caso
de nuestra hermosa catarata estaríamos hablando de información para el
visitante, un sendero para poder llegar, facilidades, guías, un precio (o no),
etc. En cuanto a la casa histórica del prócer de la patria, la habilitación de
esta para recibir visitantes, información sobre la historia de la casa y sus
habitantes originales, un precio (o no), guías, facilidades, serían parte de la
propuesta de accesibilidad.
Siguiendo con dicho autor, cuando el
producto cultural se promociona (se hace accesible al público) se convierte en
oferta cultural, es decir que se realiza un programa con acciones de comunicación,
generales o específicas, dirigidas a un público determinado (publicidad,
folletos, libros, webs, catálogos,…). El público, atraído por el producto
cultural promocionado, finalmente efectuará el consumo cultural. Éste es la
realización por parte del público de la/s actividad/es propuesta/s en el
producto cultural. Los gestores turísticos (vg. agencias, guías locales,
organizaciones comunales) parten de la existencia de productos culturales para
estructurar la oferta turística cultural a través de las redes de venta y/o de
comunicación turística.
PATRIMONIO
CULTURAL
El Patrimonio Cultural es el conjunto
de bienes tangibles e intangibles, que constituyen la herencia de un grupo
humano, que refuerzan emocionalmente su sentido de comunidad con una identidad
propia y que son percibidos por otros como característicos. El Patrimonio
Cultural como producto de la creatividad humana, se hereda, se transmite, se
modifica y optimiza de individuo a individuo y de generación a generación.
Este Patrimonio se subdivide en: El
Patrimonio Tangible -bienes muebles y bienes inmuebles- constituido por objetos
que tienen sustancia física y pueden ser conservados y restaurados por algún
tipo de intervención; son aquellas manifestaciones sustentadas por elementos
materiales productos de las artes, la arquitectura, el urbanismo, la
arqueología, la artesanía, entre otros; y el Patrimonio Intangible, el cual
presentaremos en una sección aparte.
ILAM propone como parte del Patrimonio
Cultural, las COLECCIONES de las instituciones patrimoniales que investigan,
preservan y comunican los bienes culturales muebles en el marco de disciplinas
específicas o temáticas generales como arte, antropología, historia, ciencia y
tecnología, entre otras.
Los "Bienes muebles" son los
productos materiales de la cultura, susceptibles de ser trasladados de un lugar
a otro. Es decir, todos los bienes materiales móviles que son expresión o
testimonio de la creación humana o de la evolución de la naturaleza que tienen
un valor arqueológico, histórico, artístico, científico y/o técnico. Ejemplo de
ello son: pinturas, esculturas, libros, maquinaria, equipo de laboratorio,
objetos domésticos, objetos de trabajo y objetos rituales, entre otros.
PATRIMONIO CONSTRUIDO
El Patrimonio Construido, está
integrado por el conjunto de los bienes culturales inmuebles, que son expresión
o testimonio de la creación humana, y se les ha concedido un valor excepcional
arquitectónico, histórico, religioso, científico y/o técnico.
Los "Bienes inmuebles" son
los productos materiales inamovibles de la cultura, que pueden ser conservados
y restaurados por algún tipo de intervención. Ejemplo de ello son: una casa
histórica, un acueducto, una catedral, un edificio industrial, un cementerio, un
monumento o el centro histórico de una ciudad, entre otros.
ILAM propone como parte del Patrimonio
Construido, los siguientes:
PATRIMONIO
INTANGIBLE
El Patrimonio Cultural Intangible
puede ser definido como el conjunto de elementos sin sustancia física, o formas
de conducta que procede de una cultura tradicional, popular o indígena; y el
cual se transmite oralmente o mediante gestos y se modifica con el transcurso
del tiempo a través de un proceso de recreación colectiva. Son las
manifestaciones no materiales que emanan de una cultura en forma de:
·
saberes
(conocimientos y modos de hacer enraizados en la vida cotidiana de las
comunidades),
·
celebraciones
(rituales, festividades, y prácticas de la vida social),
·
formas
de expresión (manifestaciones literarias, musicales, plásticas, escénicas,
lúdicas, entre otras) y
·
lugares
(mercados, ferias, santuarios, plazas y demás espacios donde tienen lugar
prácticas culturales).
El Patrimonio Natural
Intangible
Una nueva conceptualización del
Patrimonio Intangible se desarrolla, sobre la dimensión del hacer natural. Se
conceptualiza como aquellos elementos “no tocables” del entorno natural que se
combinan para crear los objetos naturales. Esta noción nos ayuda a entender y
definir, en nuevos términos, nuestra relación con los elementos de lo natural
vivo. Este novedoso tema ha despertado
creciente interés en los museos que coleccionan, resguardan e interpretan el
patrimonio natural, dando creciente atención al medio o entorno en el que éste
se desarrolla y manifiesta su physis, esto es, la naturaleza en sus procesos de
manifestación y generación.
ILAM propone como parte del Patrimonio
Intangible, las siguientes "expresiones intangibles", todas ellas
actualmente en práctica, determinadas en un tiempo y un espacio preciso.
PATRIMONIO
NATURAL
El Patrimonio Natural es el conjunto
de bienes y riquezas naturales, o ambientales, que la sociedad ha heredado de
sus antecesores.
Está
integrado por:
·
los
monumentos naturales constituidos por formaciones físicas y biológicas o por
grupos de esas formaciones que tengan un valor universal excepcional desde el
punto de vista estético o científico,
·
las
formaciones geológicas y fisiográficas y las zonas estrictamente delimitadas
que constituyan el hábitat de especies animal y vegetal, amenazadas o en
peligro de extinción,
·
los
lugares naturales o las zonas naturales estrictamente delimitadas (como parques
nacionales, áreas de conservación, entre otros) que tengan un valor excepcional
desde el punto de vista de la ciencia, de la conservación o de la belleza
natural.
ILAM propone integrar como parte de
este Patrimonio las colecciones y especímenes provenientes del entorno natural
que son investigados, preservados y expuestos en las siguientes instituciones
museológicas:
PATRIMONIO
CULTURAL NATURAL
El
Patrimonio Cultural-Natural parte de una visión donde la aproximación al
patrimonio se redimensiona, entendiéndolo como un patrimonio integral que en
América Latina es un continuo inseparable, como tal, es expresión de una
intensa y permanente relación de los seres humanos y su medio.
El
Patrimonio Cultural-Natural está constituido por elementos de la naturaleza,
que se mantienen en su contexto original, intervenidos de algún modo por los
seres humanos. Ejemplo de ello son:
·
vestigios arqueológicos o históricos en su
contexto natural original;
·
vestigios fósiles paleontológicos asociados a
actividad humana in situ;
·
vestigios subacuáticos de actividad humana, y
·
el paisaje cultural, producido en un
determinado tiempo y espacio, que se ha mantenido inalterable
ILAM
propone como parte de este Patrimonio, las instituciones museológicas que
investigan, preservan y principalmente exponen en forma conjunta los bienes
culturales y naturales provenientes de un mismo entorno:
TESOROS Y BIENES CULTURALES, RIQUEZA Y
VARIEDAD PATRIMONIAL DE ANDALUCÍA
Torres
defensivas de la provincia de Almería.
Torres
defensivas de la provincia de Cádiz
Medina
Azahara. Mezquita-catedral de Córdoba
Museo
Arqueológico y Etnológico de Córdoba
Torres
defensivas de la provincia de Córdoba
Alhambra.
Torres defensivas de la provincia de Granada
Bienes
de interés cultural de Moguer
Danzas
rituales onubenses
Lugares
Colombinos
Torres
defensivas de la provincia de Huelva
Catedral
de la Asunción de Jaén
Torres
defensivas de la provincia de Jaén
Catedral
de Málaga
Fundación
Picasso Museo Casa Natal
Torres
defensivas de la provincia de Málaga
Museo
de Bellas Artes de Sevilla
Parque
de María Luisa. Reales Alcázares de Sevilla
Torres
defensivas de la provincia de Sevilla
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